Enfoque sistémico

La perspectiva sistémica propone observar y comprender a la persona, con sus actitudes, comportamientos y sentimientos, considerando su vinculación con el contexto al que pertenece. Las personas formamos parte de diferentes sistemas, entre los que el familiar es el más importante, pues está compuesto por las personas con las que compartimos un destino común (no en vano nuestra familia de origen constituye nuestra “puerta de entrada” a la vida ).

Autor: Iñigo Arzac

Un sistema es en sí mismo dinámico pues está formado por un conjunto de elementos que, interrelacionados, están en continua relación de cambio. Los sistemas humanos se estructuran conforme a una serie de órdenes o “leyes naturales” que, en la medida que se consideran, facilitan el bienestar de las personas que los integran (Bert Hellinger lo denomina “Ordenes del amor”).

El vínculo

El bienestar y el destino de las personas con las que estamos vinculados afecta, de una u otra forma, a nuestro propio bienestar, incluso aunque no seamos conscientes de dichos vínculos. Lo que vivieron nuestros antepasados tambien condiciona nuestro vivir, en lo que nos fortalece y tambien en lo que nos debilita.

Así, a menudo, dificultades y limitaciones persistentes que nos acompañan en nuestro devenir diario, y que nos impiden vivir la vida con plenitud, están relacionadas con vivencias trágicas padecidas por personas “anteriores” de nuestro sistema familiar a las que estamos vinculados, consciente o inconscientemente.

Cuando miramos a la persona en el contexto o sistema al que pertenece y en el que se desenvuelve su actitud “cobra sentido”.

Desde esta perspectiva podremos comprender y abordar las diferentes problemáticas y enfermedades que vivimos. Es por ello que incorporamos este enfoque sistémico al tratamiento osteopático, con la finalidad de que la persona pueda comprender y atender a la información que el cuerpo le está ofreciendo a través de la patología que manifiesta, y que pueda tambien iniciar el proceso para sanar.



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